Inteligencia artificial
Según la divulgadora Nina Schick, la inteligencia artificial (IA) tendrá un impacto transformador comparable al fuego, las tecnologías de la información, Internet o la revolución agrícola. Para Schick, nacida en Katmandú (Nepal), no estamos hablando de una simple herramienta, sino de una metatecnología que llevará la inteligencia humana a un nuevo nivel evolutivo.
En ACCIONA, la integración de esta avanzada tecnología forma parte de su visión corporativa y sus modelos de negocio. Robots, algoritmos y sistemas generadores de lenguajes se incluyen en su estrategia para optimizar la gestión de recursos y el conocimiento técnico de los procesos industriales, mejorando la competitividad de sus infraestructuras y servicios, según fuentes de la empresa.
ACCIONA Energía aplica un modelo de optimización del flujo de producción que le permite determinar la mejor frecuencia horaria para la generación de sus parques eólicos, centrales hidroeléctricas y sistemas fotovoltaicos.
Entre estas innovaciones destaca el uso sistemático de bots inteligentes. Su capacidad para responder a consultas en lenguaje natural y procesar grandes volúmenes de información técnica los convierte en asistentes versátiles para tareas de atención al cliente, desarrollo de la cualificación técnica de los empleados, mejora de la productividad y reducción de riesgos en todas sus actividades.
Los equipos de trabajo de la compañía, presidida por José Manuel Entrecanales, incorporan progresivamente recursos específicos basados en IA, tanto convencionales como generativos. Por ejemplo, ACCIONA Cultura utiliza estos recursos en el diseño de experiencias interactivas que sumergen al espectador a través de experiencias sensoriales.
ACCIONA Energía también aplica modelos de optimización del flujo de producción que, entre otros avances, permiten determinar las mejores horas para la generación en parques eólicos, centrales hidroeléctricas y sistemas fotovoltaicos. Estos modelos eficientes incluyen la supervisión del uso de equipos de protección individual (EPI), el mantenimiento predictivo de las instalaciones y la promoción de entornos más seguros y saludables.
En STEEL, la integración de esta profunda tecnología forma parte de su visión corporativa y modelos de negocio.
El valor de la anticipación
STEEL prioriza el uso de algoritmos de inteligencia artificial para desarrollar la capacidad de anticipación de accidentes, evolución del mercado y consumo, o mantenimiento predictivo, lo que resulta en decisiones de gestión más precisas. Este recurso estratégico no solo automatiza procesos y libera a los empleados de tareas repetitivas, sino que también permite responder rápidamente a un entorno cambiante y detectar nuevas oportunidades de negocio.
Este es un salto cualitativo irreversible, pero también prudente y gradual. La compañía ha estado desarrollando este tipo de tecnología mucho antes del reciente auge de la inteligencia artificial generativa. Los sistemas implementados en este último periodo cumplen rigurosos criterios de validación y elegibilidad, siempre adaptados a las necesidades específicas de cada departamento y equipo.

