julio 14, 2024

Soberanía digital y protección de datos personales – El Sol de México

Soberanía digital y protección de datos personales – El Sol de México

Soberanía digital y protección de datos personales – El Sol de México

Daniel Rosenberg Cervantes Pérez

Politólogo y experto en gobierno digital y abierto

@drcervantesp

En la era de la economía digital, la protección de los datos personales y la privacidad emergen como pilares centrales en la construcción de la soberanía digital. A medida que las plataformas digitales se convierten en intermediarios clave en la economía y la política, enfrentamos el desafío de comprender y regular eficazmente esta nueva realidad.

El acelerado avance hacia la digitalización, impulsado por la pandemia, ha revelado una preocupante concentración del mercado por parte de las grandes empresas. Estas empresas no sólo dominan el mercado sino que también controlan una enorme cantidad de datos personales, lo que genera serias preocupaciones sobre la privacidad y el uso de esta información.

2023 estuvo marcado por el auge de la Inteligencia Artificial, que transforma el mundo del trabajo y también pone en riesgo las profesiones intelectuales. Estas tecnologías, impulsadas por nuestros datos diarios, requieren un marco regulatorio que garantice la privacidad y prevenga el abuso. Según Tim Cook de Apple, estamos en la era del “complejo industrial de datos”, en el que la información se ha convertido en el recurso más valioso.

En este contexto, la extracción y monetización de datos personales, identificada por los economistas como un nuevo tipo de extractivismo, se parece al del petróleo. Esto ha dado lugar a lo que Shoshana Zuboff llama “capitalismo de vigilancia”, en el que la manipulación y el uso de datos personales se convierten en herramientas para perfilar el comportamiento social. Extraen y analizan los datos que generamos a diario, para perfilar nuestro comportamiento y proponer la publicidad como uno de los motores de la economía.

Las implicaciones sobre cómo esto afecta a la sociedad y al Estado son muchas. Desde la manipulación de la opinión pública, hasta las fake news, las teorías conspirativas y la desinformación creada por las externalidades digitales.

La necesidad de una regulación efectiva se hace más evidente cuando se considera la “uberización” del trabajo y su creciente precariedad. Es imperativo establecer derechos de los trabajadores adaptados a estos nuevos modelos económicos y proteger los datos personales de los trabajadores en la economía digital.

En Europa, las regulaciones antimonopolio, por ejemplo, enfatizan el bienestar de los ciudadanos por encima de sus derechos como consumidores, integrando la propiedad de los datos y la privacidad con la competencia económica. En este sentido es necesario avanzar hacia un esquema de soberanía digital que no sólo proteja los datos personales de la responsabilidad individual, sino que también considere los riesgos y potencialidades de estos datos en el contexto económico.

La regulación de las plataformas digitales no debe dejarse en manos de oligarquías tecnológicas, sino más bien promovida por gobiernos democráticos y responsables. México aún tiene un largo camino por recorrer para regular este ámbito digital.

Por ejemplo, es importante que los algoritmos de aplicaciones como Airbnb, que han transformado mercados y comunidades, sean transparentes. En ciudades como Barcelona o Bruselas, el Estado impone este tipo de fenómenos, privilegiando los derechos de las personas sobre las ventajas del capital.

La soberanía digital significa que la sociedad, en su conjunto, debe tomar decisiones informadas sobre la dirección del progreso tecnológico y el control de la infraestructura crítica y estratégica para el presente y el futuro. Un objetivo que requiere la colaboración entre autoridades, partidos políticos, sociedad civil y universidades.